miércoles, 7 de septiembre de 2016

De la monotonía al paraíso en una hora

Vivir en una ciudad como Bogotá puede ser abrumador, y no lo digo solo yo que vengo de tierrita caliente y sabrosona, los mismos bogotanos padecen su caos y saturación, en esta ciudad de oportunidades.

Pero así como es de abrumadora, llega al punto de ser un paraíso relajante. Sí, se que paraíso relajante nos remite a sol, playa, brisa y mar, y pues no, tampoco es que nos quede fácil encontrar esas maravillas tan cerquita, pero... y si te digo que a un par de horas sí disfrutarás de agua, naturaleza y una maravillosa vista?


Efectivamente Bogotá está rodeado de montañas, esa misma geografía es la que le permite tener oculta, entre sus curvas, una majestuosa cascada, cubierta por vegetación a la que solo se tiene acceso entre las rocas, la tierra y una larga caminata, pero la verdad, la llegada vale totalmente la pena.
Aproximadamente a 45 km de Bogotá, o sea una hora y 36 minutos (más o menos) en carro y un poquitico más si coges un bus con destino a Choachí que puedes tomar en la Calle 6a con Carrera 14, por tan solo 6 u 8 mil pesos, sí, menos de lo que le cuesta una idita al cine, y créame, será mucho más placentero. 


No es sino que digan al conductor que van a la cascada La Chorrera y listo, él mismo les avisará donde bajarse y a mano izquierda, por un sendero empezará la travesía, que dependiendo del clima iniciará con una linda neblina tan densa que apenas podrás ver tus manos, pero sigue caminado, camina y camina y camina, por alrededor de una hora, pasando por una escuelita, hermosas viviendas con gente amable y siempre dispuesta a orientarte. 


En algún punto de esa larga caminata que en realidad no tiene mayor grado de dificultad, encontrarás la primera cascada, pequeña, helada y majestuosa, si te esfuerzas un poquito puedes alcanzar las gotas del agua mas pura que puedas haber probado. Pero no creas que es el final, sube otro poco, quizá una media hora más, pasando por pequeñas cuevas, piedras y senderos, y llegarás a La Chorrera, una gran cascada, con piedra gigante, a la que podrás subir para que caigan sobre ti algunas de esas frías gotas mientras disfrutas de un paisaje natural como de cuento. 


Sí existen guías que los pueden acompañar en ese recorrido, como a los 40 minutos de iniciar la caminata, encontrarán a su derecha una cabaña, por 10 mil pesos, alguien los acompañará y les contará secretitos del lugar. Para los más guerreros, pueden hacerlo solos. Eso sí, al volver asegúrense de parar en la cabaña, ya que ahí encontrarán otra cascada, con la particularidad de que a través de un puente un poco oculto podrán pasar justo detrás del agua. 


La entrada a esa mágica cascada les cuesta otros 8 mil pesitos, que en realidad, si lo piensas, son usados para preservar el lugar, mantenerlo limpio y tan cuidado como sé que lo encontrarás. Además te dan la entrada a la caída de la cascada, un lugar donde los valientes podrán ahogar sus penas en el agua más fría de todo el viaje. 


Para volver, no es sino hacer el mismo recorrido. Sales caminando por el sendero hasta encontrarte con la carretera, ahí mismo pasan los buses que comunican Choachí con Bogotá y voilà, en un poco más de una hora, vuelves a esta ciudad, llena de sorpresas en cada uno de sus rincones.
Recomendación adicional: si cuentas con bastante tiempo, date el gusto de hablar con los lugareños, fijarte en sus viviendas y en su vida, yo aprendí como pasa un cerdo de andar en sus cuatro patitas a convertirse en tocino por ejemplo. 






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